Horario Parroquial

Misas

Lunes a Sábado:
8: 00 am y 6:30 pm

Domingos y Festivos:

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Lunes, Miércoles, Viernes:
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Martes, Sábado:
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Oficina

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Adoración al Santísimo

Lunes - Viernes:

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Domingo 19° Ordinario

 

Hace un mes leíamos en la misa del domingo un pasaje del evangelista san Marcos, quien relataba la visita que Jesús había hecho a su pueblo de crianza Nazaret.  La gente reconocía la sabiduría de las palabras de Jesús, pero se negaba a aceptarlas como auténticas y verdaderas porque conocían a sus parientes y pensaban que un paisano suyo no podía de verdad ser un enviado de Dios.  El pasaje de hoy, del evangelista san Juan, reitera la escena.  Ahora es en Cafarnaúm y quienes dudan son los que habían comido gracias a la multiplicación de los panes y los peces.  Jesús les explica que en realidad el verdadero pan que alimenta para la vida eterna es él y que hay que creer que él ha bajado del cielo y por lo tanto es necesario poner la fe en él.  La gente se resiste.  ¿No es este Jesús, el hijo de José? ¿Acaso no conocemos a su padre y a su madre?  ¿Cómo nos dice ahora que ha bajado del cielo?

Domingo 18° Ordinario

 

La gente que recibió el beneficio de un almuerzo gratis gracias al milagro de Jesús que multiplicó los panes y los peces, se fue detrás de él a Cafarnaúm.  Jesús pudo haberse creado un séquito de admiradores y aduladores.  Ya habían querido proclamarlo rey inmediatamente después de comer el pan y los pescados.  Pero Jesús se les había escabullido.  Ahora lo encuentran en Cafarnaúm.  Jesús les advierte: Ustedes me andan buscando, no por haber visto señales milagrosas, sino por haber comido de aquellos panes hasta saciarse.  Me buscan por la comida y no porque busquen a Dios en mí.  Jesús rechaza todo clientelismo religioso o político.  Es muy fácil manipular a quienes tienen necesidad, y con un almuerzo, con una lámina, con un par de zapatos o incluso con una gorra, convertirlos en seguidores a causa del beneficio inmediato.  Jesús urge a esos seguidores a mirar más arriba: No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna, y que les dará el Hijo del hombre.

Domingo 17° Ordinario

 

El relato del milagro de la multiplicación de los panes nos ha llegado en los evangelios a través de seis versiones diversas.  San Lucas y san Juan lo cuentan una sola vez; Mateo y Marcos dos veces cada uno, con algunas variantes, dando a entender que Jesús lo realizó dos veces.  Ningún otro milagro, ningún otro episodio de la vida de Jesús está atestiguado de manera tan abundante: ni su nacimiento, ni la transfiguración, ni la resurrección de Lázaro, ni el milagro de la conversión del agua en vino, ni la institución de la eucaristía.  Uno se pregunta, ¿qué tiene de especial este milagro que los evangelistas lo consideraron tan importante?

Domingo 16° Ordinario

 

El evangelio de hoy está dirigido principalmente a quienes hemos recibido de Jesús la misión y la tarea de ejercer el ministerio pastoral en su nombre.  Jesús se compadece ante la numerosa multitud que lo espera porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.  Previamente Jesús había enviado a sus discípulos en misión.  Ellos regresan y le dan cuenta de lo que han hecho y enseñado. 

Domingo 15° Ordinario

 

Las lecturas de este domingo orientan nuestra reflexión en torno dos puntos.  El primero de ellos es la continuidad de la misión de Jesús en la de sus apóstoles.  Jesús los envía con el mismo encargo que él había venido a desempeñar.  Ese encargo se centra en una tarea: Jesús les dio poder sobre los espíritus inmundos.  El evangelista nos comenta después que los discípulos se fueron a predicar el arrepentimiento.  Expulsaban a los demonios y ungían con aceite a los enfermos y los curaban.  Esa expresión, “expulsar demonios”, nos resulta extraña. 

 
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