Horario Parroquial

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Domingo 24° Ordinario

 

Acabamos de escuchar el pasaje del evangelio en el que Jesús interroga a sus discípulos acerca de su identidad y en el que Pedro responde reconociendo a Jesús como el Mesías.  Esa parte del evangelio ha sido comentada ya muchas veces.  Quiero fijarme en lo que sigue.  A partir de esa declaración, Jesús se puso a explicarles que era necesario que el Hijo del hombre padeciera mucho, que fuera rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que fuera entregado a la muerte y resucitara al tercer día. 

Domingo 23° Ordinario

 

El evangelista san Marcos, en el pasaje que acabamos de escuchar, da testimonio de que la gente contemporánea de Jesús estaba admirada de los milagros que Jesús hacía y comentaba acerca de él: ¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos.  En el libro de los Hechos de los Apóstoles (10,38), san Pedro da un testimonio parecido.  Al explicar quién es Jesús dice así: es un hombre a quien Dios ungió con el poder del Espíritu Santo.  Él pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el demonio, porque Dios estaba con él.  Jesús es el que hace todo bien, el que pasó haciendo el bien; esa capacidad de hacer el bien se debe a que Dios estaba con él, a que había sido ungido con el poder del Espíritu Santo.

Domingo 22° Ordinario

 

Las tres lecturas de hoy y además el salmo responsorial tienen un tema en común: el cumplimiento de los mandamientos de Dios.  Jesús sale al paso de unos fariseos que critican a sus discípulos, porque no se lavan las manos antes de comer.  La costumbre judía de lavarse las manos antes de comer no surgía de preocupaciones higiénicas de no ingerir gérmenes y bacterias que nos puedan causar enfermedad.  Esas razones higiénicas son las que nos motivan a nosotros a lavarnos las manos antes de comer. 

DOMINGO 21° ORDINARIO

¿También ustedes quieren dejarme? Esa es la pregunta decisiva que Jesús lanza a sus propios discípulos que murmuran, critican, rechazan su enseñanza. Él había enseñado que él es el pan de vida que se come creyendo en él; también había enseñado que él da su cuerpo y su sangre como alimento, que hay que comer y beber para tener vida eterna. El comentario de los discípulos ante estas declaraciones de Jesús es el siguiente: Este modo de hablar es intolerable, ¿quién puede admitir eso?

Domingo 20° Ordinario

 

Hoy hemos leído un pasaje más del capítulo 6 de san Juan, la instrucción sobre el pan de vida.  En domingos pasados hemos leído otros pasajes de este capítulo.  Pero en el de hoy, Jesús realiza una transición en su enseñanza.  Hasta ahora él se ha identificado como el pan de vida.  Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que come de este pan vivirá para siempre.  A lo largo del discurso él ha insistido que hay que ir a él, hay que creer en él.  El que viene a mí nunca tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed.  La enseñanza sobre el pan vivo que es Jesús tenía siempre como conclusión la invitación a creer en él.  Jesús es un pan que se come creyendo en él. 

 
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