Horario Parroquial

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Adoración al Santísimo

Lunes - Viernes:

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Domingo 25° Ordinario

 

Una vez más este domingo, leemos en el evangelio un pasaje en el que Jesús anuncia su futura pasión, muerte y resurrección.  Ya vimos cómo el domingo pasado, tras preguntar a sus discípulos acerca de su identidad, Jesús les explicó que su condición de Mesías, de Cristo, implicaba su muerte y su resurrección. 

Domingo 24° Ordinario

 

Acabamos de escuchar el pasaje del evangelio en el que Jesús interroga a sus discípulos acerca de su identidad y en el que Pedro responde reconociendo a Jesús como el Mesías.  Esa parte del evangelio ha sido comentada ya muchas veces.  Quiero fijarme en lo que sigue.  A partir de esa declaración, Jesús se puso a explicarles que era necesario que el Hijo del hombre padeciera mucho, que fuera rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que fuera entregado a la muerte y resucitara al tercer día. 

Domingo 23° Ordinario

 

El evangelista san Marcos, en el pasaje que acabamos de escuchar, da testimonio de que la gente contemporánea de Jesús estaba admirada de los milagros que Jesús hacía y comentaba acerca de él: ¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos.  En el libro de los Hechos de los Apóstoles (10,38), san Pedro da un testimonio parecido.  Al explicar quién es Jesús dice así: es un hombre a quien Dios ungió con el poder del Espíritu Santo.  Él pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el demonio, porque Dios estaba con él.  Jesús es el que hace todo bien, el que pasó haciendo el bien; esa capacidad de hacer el bien se debe a que Dios estaba con él, a que había sido ungido con el poder del Espíritu Santo.

Domingo 22° Ordinario

 

Las tres lecturas de hoy y además el salmo responsorial tienen un tema en común: el cumplimiento de los mandamientos de Dios.  Jesús sale al paso de unos fariseos que critican a sus discípulos, porque no se lavan las manos antes de comer.  La costumbre judía de lavarse las manos antes de comer no surgía de preocupaciones higiénicas de no ingerir gérmenes y bacterias que nos puedan causar enfermedad.  Esas razones higiénicas son las que nos motivan a nosotros a lavarnos las manos antes de comer. 

DOMINGO 21° ORDINARIO

¿También ustedes quieren dejarme? Esa es la pregunta decisiva que Jesús lanza a sus propios discípulos que murmuran, critican, rechazan su enseñanza. Él había enseñado que él es el pan de vida que se come creyendo en él; también había enseñado que él da su cuerpo y su sangre como alimento, que hay que comer y beber para tener vida eterna. El comentario de los discípulos ante estas declaraciones de Jesús es el siguiente: Este modo de hablar es intolerable, ¿quién puede admitir eso?

 
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